Batch Cooking es un anglicismo que significa “cocinar por lotes”, es decir, planificar varias horas de un mismo día para preparar las diferentes comidas que se van a consumir durante la semana, almacenándolas luego en la nevera o congelador.
Esto ha hecho que esta metodología, se haya convertido en la mejor opción para las personas muy ocupadas, optimizando los recursos que tienen a la mano.
A continuación, conocerás un poco más sobre este método culinario.
Ventajas del batch cooking
Te contamos todos los beneficios que puede tener esta técnica para que te animes a hacerla en casa.
1. Alimentación balanceada: si uno de tus propósitos del año es llevar un estilo de vida más saludable, este es el camino para hacerlo, porque sin importar el ritmo de tu día a día siempre vas a tener los platos listos y balanceados, evitando alimentos ultraprocesados.
2. Ahorro de tiempo: planificar y dedicar un momento del día a la semana a la preparación de tus comidas, te ayudará luego a tener más horas libres, además con solo 5 o 10 minutos tendrás tu comida caliente, no tendrás que parar más tiempo para tenerla al punto.
3. Evita el desperdicio: comprarás únicamente los alimentos que tienes en tu lista y no una cantidad excesiva que luego se dañe y termine en la basura, ya que al tener las raciones exactas de cada uno de los ingredientes podrás cocinar las cantidades adecuadas.
4. Ahorras dinero: organizando tu menú semanal no tendrás la tentación de comer fuera de casa o pedir domicilios, lo que hará que ahorres mes a mes. Además, te permitirá economizar el consumo de energía o gas de tu hogar.
¿Cómo hacer el batch cooking?
Estos son los 5 puntos más importantes para simplificar tu vida a través de esta metodología.
- ¿Qué vas a pedir?: lo primero es planificar tus comidas para comprar todo lo necesario y destinar un día para la elaboración de los platos que tienes en mente. Lo ideal es que tus preparaciones tengan 50% de verduras, 25% de proteína, 25% de carbohidratos complejos y una buena porción de grasas saludables.
- Lee las recetas: es primordial anotar los ingredientes de las comidas para que no se te olvide nada en el supermercado. Es valioso revisar si necesita cocción previa, para que no te lleves una sorpresa el día de la preparación. Por ejemplo: los frijoles o garbanzos deben dejarse en remojo desde el día anterior.
- Bien armado: ten presente qué implementos además de los alimentos necesitarás Por ejemplo: cuchillo, sartenes, tabla para picar, ollas, colador, espátulas, cucharas, tenedor, entre otros. Haz tu propio mise en place y será mucho más fácil y divertido preparar tus recetas.
- Día de la preparación: dedícale un día de tu fin de semana a cocinar todo lo que vas a comer para que así tengas mayor calma y dedicación. Optimiza el tiempo lavando, cortando y rebanando los vegetales de las ensaladas, guisos o salsas de la semana para que así el día de cocinar sea todo mucho más fácil.
- ¡A guardar!: deja enfriar los alimentos y guárdalos porcionados en distintos recipientes que estén bien cerrados para protegerlos, luego llévalos al congelador. Prefiere los envases de vidrio ya que conservan mejor el sabor y etiqueta todos los recipientes con la fecha de preparación para priorizar su consumo.
Opciones para hacerlo
Aquí podrás encontrar un ejemplo de las combinaciones que puedes crear:
- Cremas o sopas: son preparaciones simples y rápidas que pueden durar hasta una semana en la nevera, puedes hacerla con calabacín, espinacas, brócoli, entre otras verduras y vegetales. Necesitarán solo 5 minutos en tu microondas para calentarse.
- Proteína: es recomendable no cocinar el pescado, pollo y carne sino hasta el día de su consumo. El día del batch cooking úsalo para filetear, cortar y separar porciones. Descongela unas horas antes de prepararlos y en 15 o 20 minutos estarán listos.
- Salsas y aderezos: ideales para diferenciar los sabores del menú y que no pienses que estás comiendo lo mismo todos los días. Las vinagretas pueden guardarse de 5 a 7 días y los aderezos con base de mayonesa de 3 a 5 días.
- Acompañantes: la papa, el arroz, la quinoa pueden cocinarse, congelarse y volver a calentar sin que cambie mucho su sabor y textura. Sin embargo, la pasta es un poco más delicada y se puede guardar en la nevera máximo un día.
- Ensaladas: deben estar preparadas al momento pues no toman demasiado tiempo en hacerse. No obstante, si deseas optimizar el tiempo de preparación, ten cortado y listo en recipientes algunos vegetales sin ningún aderezo de por medio.
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