¿Te has detenido a pensar en algún momento en cómo es, o incluso, si es que tienes una relación contigo misma? Practicar yoga te permite conocerte de una forma muy íntima y te lleva por un viaje hasta encontrarte con este “sentido del yo”; nuestra instructora, María José Prieto conoció y del que se enamoró gracias al yoga.
Piensa en esto un momento, “construir una relación contigo misma”. ¿Qué ligero y fácil se lee no? Puede que no se le sienta el peso, pero es vital tener conciencia del tipo de relación que has desarrollado contigo misma; incluso ver y analizar si te has dedicado a construir una en primer lugar.
Descubriendo la totalidad de su ser

Cuando María José Prieto, fue invitada por primera vez a sus 23 años a una sesión de práctica de yoga; te sorprenderías al saber que, para ella, esta práctica era una disciplina para gente mayor y solo servía para elongar.
¿Recuerdas los tips que te mencionamos en la historia de Belén Soto para poder encontrar tu pasión? ¡Aquí un caso de lo importante que es el explorar y atreverse a probar cosas nuevas! Porque aún llena de prejuicios, María José Prieto se animó a experimentar esta clase de yoga que terminó por cambiar drásticamente sus perspectivas.
Así tal cual, lo cuenta en la primera clase de su curso de Yoga, “salí en un estado distinto de paz y serenidad”. Descubrió en el Yoga el equilibrio, la fortaleza y la confianza que no había sentido antes. Ella logró despertar la totalidad de su ser.
Por supuesto, comenzó para María José Prieto un viaje de descubrimiento, autoexploración, de formación y autoconocimiento a través de la práctica del yoga Iyengar.
Yoga Iyengar para encontrar tu “yo”
Este tipo de yoga, tiene como uno de sus pilares fundamentales la alineación, porque a través de esta y de la correcta realización de las posturas, se puede llegar a un estado de meditación que te lleva a encontrarte con tu “yo”, hallándote sola con tu piel, tus pensamientos y emociones.
Este estado de introspección es lo que te permite poder conectarte contigo y tomar conciencia de la forma cómo te percibes, cómo te hablas, cómo te proyectas, cómo te tratas, y te despeja la vista para saber si realmente estás en un plano positivo, beneficioso, de valor y amor propio hacia ti misma, te dejará saber si estás enamorada de ti misma.
¡Ojo! Con esto último no nos referimos a un enamoramiento egocéntrico y superficial, sino de aquel amor sincero y humilde donde te aceptas y aceptas en otros, las virtudes y defectos. Aquel amor que te deja abrazarte y reconciliarte con todo aquello que estabas dejando de lado y que es necesario reconocer para llegar a un estado de paz contigo misma.
Identidad y relación contigo misma
A medida que vas creciendo y te vas desarrollando, es normal pasar por un montón de procesos y cambios en los que simultáneamente te ves enfrentada a estereotipos, expectativas, deberes u opiniones que al final, más que contribuir. Te pueden llevar a transitar un camino incierto y ciego respecto de tu propia identidad y en cómo desarrollar una relación contigo misma.
¿Quién soy?, ¿qué quiero?, ¿a dónde quiero ir?, todas estas preguntas surgen como una respuesta normal ante todos los cambios que atraviesas. Lo peligroso es cuando comienzas a caer en las distracciones que no te dejan encontrar una respuesta en ti y comienza una búsqueda externa a través de ojos ajenos.
Terminas creando una identidad y una relación contigo basada en el qué dirán, qué pensarán, en cómo te tratan o no, si te aprueban o no. Sin notarlo, estarás construyendo una realidad distinta de lo que tu corazón y tu verdadero yo anhela.
¿Cómo te ayuda esta disciplina?
Esta práctica, tal como lo vivió María José Prieto, te ayuda con cada asana a lograr un estado meditativo y de conexión mente y cuerpo en debes detenerte y escuchar.
Si bien la parte física del yoga es genial, te ofrece un sinfín de beneficios es importante no enfocarse solo en lograr la postura perfecta; sino en ir más allá y hacer esa apuesta de conexión con lo más profundo de ti para poder encontrarte, hablarte y escucharte desde un terreno más claro, humilde y de autocuidado.
El curso de Yoga que imparte María José Prieto, basado en el tipo de yoga Iyengar, es una buena alternativa para iniciar este proyecto de búsqueda y construcción de una relación sana contigo misma. Si entras acá puedes ver su primera clase completa para entender más acerca de cómo fue su experiencia y cómo tú también podrías aprender y aplicarla.

3 pilares esenciales
Aceptación: ser consciente de nuestra realidad es quizás uno de los primeros pasos para comenzar a entablar o mejorar la relación que tienes contigo misma. Lo bueno, lo malo, lo oscuro, lo claro, todo hace parte de ti, todo te hace ser quién eres y debes aceptarlo para despejar el camino; poder abrirte a un sentimiento de amor propio.
Constancia: nada ocurre de la noche a la mañana o por arte de magia. Todo requiere un esfuerzo y aunque parece duro tomar la decisión de exponerte a tus propias realidades; las buenas y malas, siempre podrás equilibrarlas para tener claridad de quién eres y cómo te quieres tratar. Debes trabajar esto cada día que puedas con mente positiva.
Comunicación: ya mencionamos lo importante de escuchar; pero no para que te quedes ahí, sino para que puedas entablar una comunicación bidireccional, horizontal y sincera contigo misma. Esto te ayudará a entender las necesidades de tu cuerpo y de tu ser.
Si tomas la decisión de construir o mejorar la relación que tienes contigo misma; debes saber que no será fácil pero definitivamente será emocionante en cada paso que des y cada descubrimiento que hagas.
¡Enamórate, ámate y anímate a construir tu relación más importante, tu relación contigo misma!















